Un padre bien padre

El padre carga en brazos a su hijo al momento de cambiar de vehículo en una Triatlón

Rick Hoyt, nacido el 10 de enero de 1962 en Massachusetts Estados Unidos, durante su nacimiento su cuello se enredó con el cordón umbilical ocasionándole una parálisis cerebral. Los médicos dijeron que viviría como vegetal.

Los padres de Rick, Dick y Judy Hoyt, trataron de dar una vida convencional a su hijo. De niño observaron que Rick les seguía con la mirada, esto atizó el coraje de ellos por conseguir una vida digna para él. Su madre pasó horas enseñándole el alfabeto con letras hechas de papel de lija, así como etiquetó toda su casa.

En una de sus primeras competencias, Dick empuja la silla del aun adolecente Rick.

Los Hoyt libraron una batalla para lograr la inclusión de su hijo en el sistema educativo, debieron presentar pruebas de la inteligencia de Rick, así como lograron que los encargados vieran más allá de las limitaciones de él. En su cruzada, llevaron a su hijo a las clases de natación presentándose con un trineo.

Lograron que una universidad construyera una computadora para que Rick se comunicara, funcionaba con un software que agranda las letras y se seleccionan con toques de la cabeza de Rick en un dispositivo colocado en su silla. Las primeras palabras escritas por él fueron: ¡Arriba Bruins Boston! Un equipo de hockey sobre hielo, del cual es fans.

Con el fondo de un lago, Dick y Rick sonrien con sus ropas deportivas.

Devoción: La historia del amor de un padre por su hijo.

Rick se graduó como licenciado en educación especial; mientras tanto su padre sirvió durante 37 años como Teniente Coronel de la Guardia Nacional Aérea, de la cual se retiró en 1995. En 1977 un jugador de Lacrosse quedó con discapacidad, en la escuela se haría una carrera a beneficio del deportista, por lo que Rick pidió a su padre participar, quería demostrar al jugador que había una vida después de la discapacidad. Al final de la carrera Rick dijo a su padre: "Papá, cuando corro, siento que no estoy discapacitado."

Estatua que honra Dick y Rick Hoyt en el comienzo del maratón de Boston en Hopkinton.

Cuando Dick aceptó correr empujando a su hijo, lo hizo sobreponiéndose a sus 36 años, pero su coraje de padre lo impulsó a desafiar los obstáculos. Para entrenar cuando Rick estaba estudiando, aquel hombre puso una bolsa de cemento en la silla que empujaba.

Fue en 1895, en el día del padre, que Dick y Rick participan en una Triatlón (Carrera 20 millas, Natación 1 milla y Ciclismo 40 millas). En una entrevista el arrojado padre declaró: “Lo que hago es prestar mis brazos y piernas para que Rick sienta estar compitiendo como todos los demás.”

Dos hombres ejemplares que dejaron huella.

Durante 37 años corrió el “Equipo Hoyt”, desafiando los cánones establecidos en muchas competencias, incluso atravesando 18 estados de su país en una caminata que duró 47 días consecutivos. En 2014, un año después del atentado en la Maratón de Boston, los Hoyt pusieron el broche de oro a sus maratones, Dick con 74 años y Rick de 53, se despidieron al correr por las víctimas, dejando tras de sí miles de vidas motivadas y bendecidas al saber del gran amor de un padre.

De:

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Con fuentes de:

ElTriatlonInspire

Wikipedia

ASODISPRO

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A la Memoria de Felix David Pernilla Chavez

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